martes, 8 de marzo de 2011

A propósito de Henry...

Hace unas cuantas semanas, Pipol nos ha puesto la película de A propósito de Henry para ver en clase. Durante las dos clases que duró la película hemos tenido tiempo para reflexionar el mensaje que se nos muestra en la cinta.

Conocemos a Henry, un abogado de éxito que triunfa en todo en la vida pero que mantiene con su familia, su mujer y su hija, una relación algo distante. Es un hombre cegado con el éxito, absorto en su trabajo y un poco egocéntrico, pero toda su vida se ve trastocada cuando un día va a comprar tabaco y le pegan un tiro, quedándose en coma durante un tiempo y posteriormente despertando, pero con la memoria y las facultades principales de su cuerpo perdidas .

Su mujer decide internarlo en un centro privado de rehabilitación donde aprende de nuevo a caminar, a comunicarse, a comer, haciéndose muy amigo del fisioterapeuta, quien, con su manera particular de ver el mundo, le ayuda a empezar su vida de cero.

Cuando ya mejora lo suficiente deciden mandarlo a casa, a lo que el se niega, pero al hablar con su hija decide regresar a casa. Es entonces cuando su familia descubrirá a un nuevo Henry, cuyos valores han cambiado radicalmente.

Lo que observamos en esta película es que el sentido que le damos a nuestra vida puede cambiar en cualquier momento, solo necesitamos recibir ese disparo que nos abra los ojos y nos muestre el camino que debemos seguir para conseguir la felicidad. Ese disparo puede ser cualquier cosa, desde una situación personal que nos haga replantearnos todo lo que conocemos o conocer de una realidad que nos ablande un poco el corazón.

Lo que siempre debemos tratar de averiguar cual es el sentido de nuestra vida y que es lo que nos hace felices, pero no solo una vez, sino volver a reflexionar sobre esto para asegurarnos de que estamos siguiendo la ruta adecuada.

Fer y Néstor

Gospel

Se ha intentado plasmar de diferentes maneras la fe cristiana. Unas atraen más y otras menos. Pero, ¿a quién no le gusta la música? Creo que fue un acierto intentar demostrar que Dios está en todo lo que hacemos, en todas nuestras vivencias, y que podemos sentir su llamada en el momento menos esperado, y que la reacción adecuada puede llevarnos a lo más alto como personas. No quita que la película sea un poco extraña, pero el mensaje se entiende. Los personajes quedan bastante bien definidos. Aunque haya uno que emplee dos papeles al principio y al final. Las canciones y las escenas están muy logradas, y no tiene un hilo concreto, o así al menos se puede apreciar. Muchas citas bíblicas se encuentran implícitas en ella y es una gran forma de hacer ver que no todo quedó en tiempos en los que vivió Jesús. Dios está presente.
"Cuando no me ve nadie, como ahora, gusto de imaginar a veces si no será la música la única rspuesta posible para algunas preguntas"
Antonio Buero Vallejo

Fer y Néstor

Reino de Dios

Hay muchos reyes, reinas y demás gobernantes en este planeta. Personas que han sido designadas por herencia o han sido elegidas por el resto para dirigirles hacia lo mejor. Pero el Reino de Dios no está en mayúscula porque sea una importante nación, porque alguien lo domine, o porque sea de ese a quien llaman Dios. Precisamente porque es indefinible es por lo que llama tanto la atención. Muchos lo asocian con aquel lugar al que vamos si nos hemos portado bien y no hemos pecado, un regalo de Dios al final de nuestra vida terrenal, una vida celestial plena y perfecta. Y la verdad es que tras mucho pensar, seguimos sin dar con una explicación lógica, o una definición digna de ser dicha. ALgunos intentan explicarlo hablando se trigo y espigas, que si tesoros escondidos... muchos cuentos, pero poco final feliz, ni siquiera final, se entienden pero no se les logra relacionar perfectamente. Pero puede ser algo más metafórico que un lugar. Una enseñanza o algo por el estilo. Quiere que entendamos que los reinos no están delimitados por franjas de tierra, que Dios lo puede hacer lo grande que el quiera, y que caben infinitas almas que quieran disfrutar de sus leyes y su gobierno peculiar. Pica la curiosidad, ¿no creen?

Fer y Néstor

El hecho religioso

Realmente nos atrae lo desocnocido. Nos gusta muichas veces delirar y pensar en lo único que no podemos ver día a día, y hacer de ello nuestra rutina, nuestra religión. Le ponemos adjetivos a algo indescriptible porque nos aterra pensar que hay algo por encima nuestra. Juez de nuestros acto y padre de las consecuencias, una figura paternal peculiar que pocas veces busca el castigo cuando has roto un jarrón. Pero no es persona ni cosa, es algo que solo podemos adorar y que aún así, nos quedamos cortos. Nos provoca casi un estatus personal diferente, una actitud única al pensar en él, o eso casi podemos apreciar. Según lo que hemos visto, creamos teniendo a Dios como núcleo reproductor. Mitos para explicar cosas inexplicables; oraciones, acciones de gracias y perdón que, a veces, no tenemos ni que hablar para hacerlas; hacemos fiestas para lograr representar eso en lo que creeemos; y una moral que seguir para ser fiel a Él, acoplarlo a nuestro día a día. Pensar que Dios está entre nosotros no está mal, motiva saber que alguien nos sigue y vela por nosotros, pero por otro lado una entidad dudo que se preste a seguirnos... es complicado. Como entender un significado sin significante. El midrash es una "enfermedad" producida por tal despropósito. Nunca comprenderemos de que se compone el mundo, pero si lo entendiéramos, podríamos decir que Dios es el hidrógeno del cual gira todo, o así loo hemos querido.

Fer y Néstor

sábado, 11 de diciembre de 2010

Y ya que estamos...

Como creo que ya he dicho antes en alguna entrada, la verdad es que las clases de "religión" no solo me están sirviendo para saber utilizar un blog. Me estoy descubriendo un poco más a mí mismo. Créeme que no lo digo en broma. Pensaba que era alguien, y en esta evaluación me he dado cuenta de que todavía me queda mucho por crecer como persona, que lo que yo creía que hacía valía como recompensa hacia los demás, y resulta que no es ni la mitad de lo que podría hacer. La cara de biología se me quita completamente cuando hablamos de Johari y su ventanita, de la vida de personas sin suerte, o ese buenas noches chicas, cómo estáis que se está convirtiendo en la señal desencadenante en mí, para plantarme delante de una hora, que sé que me armará en la guerra de la vida. Mi año con Dios va viento en popa.

Fer

Se acaba el trimestre. Se me ha pasado volando entre salmones, baobabs, Alfies y demás. Ha sido una asignatura a mi parecer muy entretenida y a la vez muy profunda y creo que no me equivoco cuando digo que la mayoría de la clase espera con ganas la llegada de esos 60 minutos que nos hacen pensar, más y más profundamente. Yo me incluyo entre estas personas. Ahora llega la Navidad y toca tiempo de descanso pero espero que a la vuelta Pipol nos sorprenda con clases por lo menos tan interesantes como las que hemos tenido hasta ahora. Y todo, lo veremos reflejado en este blog.

Néstor

Regreso al pasado... y al futuro

El otro día en clase tuve delante la pregunta más dificil que había visto nunca: esquematizar mi existencia en una gráfica. Elegir los momentos claves de mi vida y puntuarnos según el nivel de felicidad que habíamos sentido en esos instantes. Y me puse a pensar...

Poco a poco fui llenando la hoja de puntitos que marcarían la trayectoria de mi historiograma. Los coloqué todo en el lado positivo; creo que en ningún momento de mi vida he tenido motivos para sentirme infeliz. En cada trazo me paré a reflexionar hasta que finalmente llegué a mi situacion ahora mismo. Es ahí cuando me di cuenta de que todos las situaciones que me habían ocurrido a lo largo de mi vida, todas y cada una conformaban mi personalidad. Yo soy yo por lo que he vivido y eso es algo que tengo claro ahora mismo. Pero aún no había acabado, tenía que hacer una previsión para los proximos años. Y me vi feliz, siendo como soy.

Néstor